El dúo presentó su nuevo show en Buenos Aires, combinando música, performance y humor en una experiencia inmersiva que transformó el estadio en un centro de bienestar satírico.
Más que un recital, lo que construyeron fue un relato. Una especie de universo donde transformaron la presión de la fama, el agotamiento y la exposición en humor, performance y música. El show, titulado «Free Spirits Wellness Center», se llevó a cabo en el Movistar Arena de Villa Crespo, con una puesta en escena que combinó música, sátira y pogo.
La previa del evento mostró largas filas de jóvenes vestidos de beige y blanco, respetando el dresscode del centro de bienestar. El público, diverso en edades, incluía desde grupos de amigos hasta padres con hijos pequeños y adultos mayores. Algunos seguidores, como Dylan, Luna y Pilar, se conocieron en la fila tras semanas de conversación en un grupo de WhatsApp. Otros, como Tiziano y Aylén, llegaron disfrazados como sus ídolos en los Grammy, simulando poses zen.
El show duró aproximadamente 90 minutos, dividido en «steps» o etapas de tratamiento. Una mujer vestida de blanco, con voz robótica, guiaba al público con instrucciones como «Liberen sus articulaciones» o «Suban la frecuencia cardíaca». El dúo interpretó canciones como «Gimme Gimme», «Nada Nuevo», «Ay Ay Ay», «Muero», «#TETAS», «Hasta Jesús tuvo un mal día», «Soy increíble», «Vida Loca», «Impostor», «Re Forro», «Amigos», «Culo con Caca», «Lo Quiero Ya!» y «OUKE».
El clímax llegó con el público en pogo, papel higiénico volando y los artistas lanzándose al público. El mensaje final en las pantallas: «Process complete. You are a Free Spirit». Paco Amoroso cerró con un «Ya está, amennos», dejando al estadio convertido en una multitud de espíritus libres.
