La provincia de Santa Fe solicitó al Senado nacional cinco modificaciones al proyecto de Ley de Biocombustibles, entre ellas elevar el corte obligatorio de biodiésel al 15% y reservar un 40% del mercado para productores independientes.
El Gobierno de la provincia de Santa Fe le solicitó al Congreso de la Nación cambios en la Ley de Biocombustibles. La gestión de Maximiliano Pullaro elevó su pedido en el marco del debate que se desarrolla en el Senado sobre el Proyecto de Ley de Biocombustibles (S. 809-26).
El gobierno provincial emitió un comunicado en el que explicó su posición y enumeró las cinco modificaciones que propone. Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo señalaron que el escenario internacional, atravesado por conflictos geopolíticos y la volatilidad del petróleo, volvió más competitivos a los combustibles renovables frente a los fósiles.
“El contexto global genera una oportunidad inédita. Las energías renovables hoy son competitivas y Argentina puede posicionarse como líder en vectores energéticos sustentables. Santa Fe tiene toda la cadena productiva instalada; no podemos resignarnos a tener plantas cerradas”, sostuvo el ministro Gustavo Puccini. Para la provincia, el biodiésel representa además una herramienta económica estratégica: reduce importaciones de gasoil, genera ahorro de divisas, sostiene empleo industrial y fortalece economías regionales. Como referencia, recordaron que Brasil avanzará este año con un corte obligatorio del 15 % (B15) y proyecta llegar al 20 % en 2030.
El principal cuestionamiento santafesino apunta al tratamiento desigual entre bioetanol y biodiésel dentro del proyecto nacional. Mientras se propone una mezcla del 15 % para bioetanol en naftas (E15), se mantiene un tope del 10 % para biodiésel en gasoil (B10). “Existe una asimetría regulatoria sin sustento técnico. Mantener el corte en 10 % es un retroceso porque no absorbe la capacidad instalada ni incentiva nuevas inversiones. Para atraer capitales y modernizar la industria es indispensable fijar un piso obligatorio del 15 %; la normativa técnica ya permite mezclas de hasta el 20 %”, afirmó Puccini.
Las cinco modificaciones que propone Santa Fe son: subir el corte al 15% y avanzar hacia B20, reservar un 40% del mercado para productores independientes, limitar la discrecionalidad estatal a emergencias de abastecimiento por un máximo de 90 días, incentivar combustibles de nueva generación mediante el RIGI, y garantizar competencia en materias primas como aceite de soja y metanol.
El ministro Puccini concluyó: “No venimos a pedir cupos ni mercados administrados. Santa Fe tiene capacidad para producir más biodiésel y generar empleo. Por eso proponemos un corte del 15 % y una división del mercado que permita convivir a todos los actores. Creemos que hay una alternativa superadora donde no haya perdedores”.
