La Dirección Nacional de Vialidad inició este jueves obras para bloquear un acceso no autorizado al complejo hotelero, tras un conflicto con los propietarios y una intimación previa.
La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) anunció este jueves una intervención para eliminar un acceso ilegal al Hotel Sol de Funes. Las obras se iniciaron luego de un conflicto con los dueños del complejo porque se habían encargado de reparaciones no autorizadas a la vera de la autopista Rosario-Córdoba.
Las cuadrillas comenzaron a trabajar desde la banquina sur del kilómetro 307,5 para bloquear el tránsito vehicular entre la calzada y el camino lateral. «Las conexiones representaban un grave peligro para la seguridad vial», argumentaron desde el organismo estatal.
Los operarios enviados por Vialidad Nacional y la concesionaria Corredores Viales SA llevaron máquinas para modificar el terraplén frente al alojamiento y centro de eventos. Previamente, uno de los titulares, Néstor Rozín, había recibido una intimación oficial por carta documento para hacerse cargo de estas tareas y reacondicionar ese sector de la autopista.
La DNV planteó que el enlace a la altura del hotel y el barrio cerrado Kentucky Club de Campo permitía «maniobras de ingreso y egreso sin carriles de aceleración ni desaceleración». Tampoco contaba con señalización adecuada o canalización de movimientos y ni siquiera poseía las condiciones de visibilidad que exige la normativa vigente. «Este tipo de accesos generaba cruces, frenadas y maniobras imprevistas totalmente incompatibles con una autopista, incrementando significativamente el riesgo de siniestros viales graves», concluyeron los especialistas de la dirección nacional.
El empresario respondió a la intimación y se negó a cumplir la orden. Argumentó que él no había ejecutado las obras para abrir esos caminos clandestinos. Dado que el riesgo persistía, Vialidad decidió hacerse cargo de las tareas para reacondicionar la banquina y el terraplén. La resolución excluyó trabajos sobre la colectora sur, donde Rozín sí impulsó reparaciones.
El jefe del 7° Distrito Santa Fe de Vialidad Nacional, Gastón Bruno, afirmó que el hotelero había hecho reformas en ambos sectores. «Nadie objeta el aporte que hizo Néstor Rozín en la colectora, sino que se objeta la vinculación temeraria desde la calzada principal de la autopista», aclaró. En cuanto al camino secundario, confirmó que el empresario recibió una «autorización provisoria» y luego le pidieron que se remitiera a un expediente de 2023 para resolver irregularidades.
La historia se complicó en octubre, cuando la DNV detectó dos enlaces no autorizados entre la ruta principal y la colectora. Bruno señaló que no había asfalto allí y era apenas un «atajo». El ex secretario de Obras Públicas de Funes precisó que las obras particulares consistieron en una «leve nivelación» y la colocación de «materia granular», abriendo un camino más corto en vez del uso del acceso a la rotonda de la calle Galindo, que implica un rodeo de unos dos kilómetros.
