Según un informe de la consultora Analytica, el 26,9% de las personas con financiamiento activo en el sistema financiero ampliado registra atrasos en los pagos. La deuda total de las familias asciende a $74,2 billones.
Más de 5,3 millones de personas presentan actualmente deudas en situación de mora tardía dentro del sistema financiero argentino, según un informe elaborado por la consultora Analytica sobre la base de datos del Banco Central (BCRA) y el Indec. La cifra representa al 26,9% de quienes mantienen algún tipo de financiamiento activo en el denominado sistema financiero ampliado, es decir las tradicionales entidades bancarias más las fintech.
El estudio de Analytica revela además que la deuda total de las familias asciende a $74,2 billones, equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB), y alcanza a unas 19,8 millones de personas que poseen créditos activos.
El sistema financiero ampliado incluye no solo a entidades bancarias tradicionales, sino también a empresas fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de consumo, casas de electrodomésticos y fideicomisos financieros. Del total de la deuda registrada, el 82,4% corresponde a bancos, mientras que las fintech concentran el 10,1% y el resto de las entidades representan el 7,5%.
En este contexto, el gobierno de Santa Fe lanzó semanas atrás el denominado “Plan de Protección de los Ingresos”, orientado a trabajadores públicos y privados, jubilados y autónomos con dificultades para afrontar sus compromisos financieros. La iniciativa busca refinanciar deudas en hasta 60 cuotas, reducir la carga mensual de los descuentos sobre salarios y limitar al 25% la afectación de los haberes por créditos y préstamos. Según publicó La Capital, el programa ya superó los 10 mil inscriptos.
Según el informe de Analytica, la proporción de personas en mora resulta considerablemente más elevada que el nivel de irregularidad medido sobre el volumen total de la cartera crediticia, que actualmente se ubica en 15,4%. El informe muestra diferencias significativas según el tipo de acreedor. Dentro del sistema bancario, 14,3 millones de personas poseen algún tipo de deuda y el 19,2% presenta atrasos en los pagos. Entre quienes operan exclusivamente con plataformas fintech, el índice de mora asciende al 28,9%. La situación más delicada se observa en las entidades no financieras, donde el nivel de irregularidad alcanza al 96,4% de los deudores. Allí se concentra un universo de aproximadamente 1,6 millones de personas.
La distribución geográfica también evidencia fuertes desigualdades. Las provincias del norte argentino registran los mayores niveles de incumplimiento financiero. San Juan encabeza el ranking nacional con una tasa de morosidad del 36%, seguida por La Rioja con 35,3% y Catamarca con 34,8%. En el otro extremo aparece la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el nivel de irregularidad alcanza el 16,1%, el menor del país. En la provincia de Buenos Aires, la mora promedio llega al 27,7%, aunque con marcadas diferencias internas. Mientras que en los municipios del conurbano bonaerense el porcentaje de deudores morosos asciende al 30,3%, en el interior provincial baja al 23,1%.
El informe advierte además que los jóvenes son el segmento más afectado por el deterioro financiero. Entre las personas de 18 a 30 años, la irregularidad en los pagos se aproxima al 40%. El fenómeno aparece vinculado al deterioro del mercado laboral juvenil registrado durante 2025. Según los datos relevados, la desocupación entre mujeres de 14 a 29 años pasó del 13,8% al 16,8%, mientras que entre los hombres del mismo rango etario aumentó del 12,5% al 16,2%.
La capacidad de pago también presenta diferencias marcadas según el nivel de ingresos de los trabajadores independientes. Entre los monotributistas de la Categoría A, correspondiente al menor nivel de facturación, el 17,9% registra mora tardía. En cambio, en la Categoría K, que agrupa a los contribuyentes de mayores ingresos, el porcentaje desciende al 8,5%.
