Rosario Central depositó este jueves el monto correspondiente a una deuda generada en 2017 por la venta de Damián Musto a Tijuana, evitando así una inhibición bancaria. El reclamo judicial de Alumni de Casilda estaba respaldado por la Ley de Derecho de Formación Deportiva.
Rosario Central evitó una inhibición a sus cuentas bancarias al negociar el pago de una deuda con Alumni de Casilda que se originó a mediados de 2017. El reclamo se debió a que, en esa fecha, los auriazules cerraron la venta de Damián Musto a Tijuana de México. Esa transferencia se habría acordado en aproximadamente dos millones de dólares, pero el club de Arroyito no abonó el porcentaje correspondiente a Alumni como club formador del volante.
Central canceló este jueves, pasado el mediodía, una deuda que rondaba los 90 millones de pesos en todo concepto, generada durante la gestión que encabezaba Raúl Broglia, con Rodolfo Di Pollina como secretario general. Según se informó, en aquel entonces, descontando intereses y costas de los abogados, cancelarla le hubiera costado a Central aproximadamente la mitad.
El reclamo judicial de Alumni estuvo amparado por la Ley de Derecho de Formación Deportiva, sancionada y promulgada a fines de 2015. El fallo fue dictado por la jueza en lo civil, comercial y laboral de Casilda, Clelia Carina Gómez.
Además de resolver esta deuda, Central continúa trabajando para solucionar otros inconvenientes judiciales generados en gestiones anteriores. Entre ellos, figuran la transferencia de Giovani Lo Celso al PSG, un convenio por una futura venta de parte de la Academia Griffa, la rescisión anticipada del contrato de Diego Cocca como técnico en la temporada 2019/20, y el convenio con el club Mitre por una venta futura de Diego Buonanotte.
