Francia vivió este miércoles la jornada más caliente desde que comenzaron las mediciones en 1947, con un promedio nacional de 30°, en medio de una ola de calor que afecta a Europa Occidental. Más de la mitad del país permanece bajo alerta roja y decenas de miles de hogares en el oeste están sin electricidad.
Francia registró este miércoles el día más caluroso desde que comenzaron las mediciones en 1947, según precisó el servicio meteorológico nacional Météo-France. El indicador nacional de temperatura —que calcula el promedio de las temperaturas diurnas y nocturnas en decenas de puntos del país— alcanzó los 30°, superando el récord de 29,8° establecido el martes.
Más de la mitad del país sigue bajo alerta roja por calor y decenas de miles de hogares en el oeste del territorio francés permanecían sin electricidad, según reportes oficiales.
La ola de calor que afecta a Europa también impacta a España, que registró su promedio diario de temperatura más alto para junio con 28,17°, e Italia, donde 16 capitales de provincia se encontraban bajo alerta roja por calor.
El servicio climático Copernicus indicó que Europa es el continente que más rápido se está calentando, a un ritmo dos veces superior al promedio mundial. Esto provoca olas de calor durante el verano más frecuentes, mayor presión sobre los recursos hídricos y un aumento de la intensidad de los incendios forestales.
Météo-France señaló que las temperaturas máximas provisionales registradas en el país «se mantuvieron relativamente estables en comparación con el día anterior». En gran parte del oeste de Francia las máximas oscilaron entre 39° y 43°. En la región de Poitou-Charentes-Val de Loire se registraron 43°, ligeramente por debajo de los 44,3° alcanzados el martes en la comuna de Pissos.
El ministro de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, afirmó que Francia «está descubriendo que se ha convertido en un país caluroso» y advirtió que la sociedad podría tener que adaptarse a esta nueva realidad.
