El edificio emblemático de Rosario volvió a quedar vacío tras el cierre definitivo de los locales comerciales. La cafetería Café Mokka fue el último en bajar las persianas.
Este martes, La Favorita sirvió su último café y cerró sus puertas en la esquina de Sarmiento y Córdoba, en Rosario. La reinauguración del edificio en 2023 había abierto un nuevo capítulo que llegó a su fin.
Café Mokka, uno de los tres locales que permanecía abierto en la planta baja, decidió mantenerse hasta el final y atendió hasta las 20 horas. Lorena Motta, titular de la franquicia, declaró a LT8: “Hoy lamentablemente nos toca despedirnos. Nos queda un sabor amargo, porque si bien no nos fue mal, tampoco fue lo esperado”.
Motta indicó que varios factores influyeron en el cierre: “Por ahí la propuesta no fue la deseada por la sociedad. También afectó la situación económica, la posible venta del edificio de los propietarios, que aparentemente no renovaban el alquiler por un plazo extendido”.
La dueña explicó que la marca, originaria de San Juan, tuvo buena repercusión inicial pero luego entró en una meseta. “En los últimos meses, con esta movida de cierre, las ventas cayeron en forma contundente”, sostuvo.
Actualmente, los pisos superiores del edificio están a oscuras y la planta baja vacía, excepto por una farmacia y una zapatería. Las vidrieras están desnudas y las persianas cerradas.
La disputa entre los dueños de la propiedad y el administrador continúa. Ambas partes decretaron la extinción del contrato el mes pasado. El 28 de julio está prevista una mediación prejudicial. Dos interesados se perfilan para ocupar el inmueble: una empresa uruguaya y un operador asiático de Buenos Aires.
