La Justicia provincial ordenó la prisión preventiva para cuatro efectivos del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I, investigados como coautores del delito de tortura seguida de muerte en perjuicio de Mauro Daniel González, ocurrido en enero de este año en la ciudad de Santa Fe.
La medida fue dispuesta por la jueza de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Cecilia Labanca, a pedido del fiscal Ezequiel Hernández, tras una audiencia que se extendió durante aproximadamente 13 horas entre el miércoles y este jueves en los tribunales de la capital provincial.
En la misma causa, una quinta integrante del Comando Radioeléctrico continuará el proceso con medidas alternativas, pese a estar imputada por el mismo delito. También fue imputado un agente del Cuerpo Guardia de Infantería por el delito de vejaciones calificadas, quien igualmente transitará la investigación en libertad bajo condiciones.
Acusación
Según expuso el fiscal Hernández, el hecho ocurrió minutos después de las 14.30 del 17 de enero, cuando dos efectivos acudieron a la zona de Chaco y Hermanos Figueroa, en barrio Yapeyú, tras un llamado que alertaba sobre una persona que atravesaba una crisis subjetiva.
De acuerdo con la investigación, los policías no solicitaron asistencia sanitaria, como establecen los protocolos, sino que redujeron violentamente a González, lo esposaron y, con la llegada de otros efectivos, continuaron golpeándolo mientras permanecía inmovilizado en el suelo.
La acusación sostiene que luego lo arrojaron a la caja de una camioneta policial, donde siguieron las agresiones. Incluso, pese a que un familiar advirtió que la víctima había sido sometida recientemente a una cirugía abdominal, los efectivos habrían intensificado los golpes.
Durante el traslado, González habría recibido nuevos golpes de puño y con un bastón o una escopeta, mientras permanecía esposado e indefenso.
Más de 20 lesiones y una muerte
La Fiscalía indicó que las agresiones provocaron al menos 20 lesiones visibles en distintas partes del cuerpo, entre ellas la fractura de una costilla, lo que deterioró gravemente su estado de salud.
Pese a esa situación, los policías no lo trasladaron de inmediato a un centro asistencial. Según la investigación, primero pasaron por una estación de servicios, luego por la sede de Medicina Legal y finalmente lo alojaron en un calabozo de la Comisaría Octava, donde permaneció sin atención médica.
Horas después, Mauro Daniel González murió como consecuencia de las lesiones sufridas, de acuerdo con la imputación fiscal.
Delitos imputados
Cinco efectivos del Comando Radioeléctrico fueron imputados como coautores del delito de tortura seguida de muerte. En tanto, un integrante de la Guardia de Infantería fue acusado por vejaciones calificadas, debido al grave daño ocasionado a la salud de la víctima.
Además, uno de los policías del Comando enfrenta una segunda imputación por presuntos delitos de vejaciones, falsedad ideológica de instrumento público y daños, en un hecho distinto.
