El Poder Ejecutivo presentó un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina que modifica sus objetivos, prohíbe el financiamiento al Estado y establece nuevas reglas para la remoción de autoridades.
El gobierno nacional, a través del presidente Javier Milei, presentó una propuesta de reforma integral de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa incluye cinco modificaciones centrales que buscan redefinir el funcionamiento de la entidad monetaria.
Según el texto oficial, la primera modificación establece que la misión fundamental del BCRA será “preservar el valor de la moneda”, eliminando los cinco objetivos que contenía la Carta Orgánica de 2012: estabilidad monetaria, estabilidad financiera, empleo, desarrollo económico y equidad social.
La segunda modificación prohíbe de manera taxativa la financiación del Estado Nacional, los estados provinciales y los municipios, así como toda compra de títulos públicos del Estado Nacional en el mercado primario. El documento califica al señoreaje —la emisión sin respaldo— como “una falsificación de dinero”.
En tercer lugar, se modifica el mecanismo de remoción del presidente y del directorio del BCRA. La remoción requerirá dos tercios de los votos tanto de la Cámara de Senadores como de la Cámara de Diputados.
La cuarta modificación restringe el pago de dividendos por resultados derivados de la prestación del servicio de liquidez. Los activos iniciales al 31 de diciembre de 2026 serán asimilados en unidades físicas, y los resultados por tenencia asociados a cambios en los precios serán imputados a una reserva técnica no distribuible. Los resultados del manejo de cartera solo podrán girarse al Tesoro Nacional para cancelación de deuda.
Finalmente, se eliminan los cambios introducidos por la Carta Orgánica de 2012 y se eliminan las Letras Intransferibles.
El proyecto se enmarca en un conjunto de medidas que incluyen nuevas reglas fiscales (déficit cero y shutdown), una nueva ley de Mercado de Capitales y la desregulación del Mercado de Seguros.
