José Luis Luraschi, propietario del hotel Ambar Suites en Rosario, desmintió la denuncia de la turista rusa Yana Tariverdieva, quien afirmó haber sufrido un robo en el establecimiento.
El propietario del hotel Ambar Suites, ubicado en la ciudad de Rosario, José Luis Luraschi, negó este jueves el relato de la turista rusa Yana Tariverdieva, quien denunció a través de redes sociales haber sufrido un robo en el establecimiento. Luraschi declaró que la joven “vino y mintió”.
El empresario señaló que el hotel cuenta con excelentes calificaciones y afirmó que el único elemento de valor faltante en la habitación era un par de aros de la madre de la turista. Sostuvo que la mujer los extravió temporalmente durante su viaje por Argentina. “Después se fueron a Santiago del Estero, vos ves los videos y los seguía teniendo”, comentó en diálogo con La Capital.
El video de la denuncia apareció el martes en Instagram, pero Luraschi precisó que las huéspedes ingresaron al hotel el 15 de mayo y se fueron después de dos noches. Añadió que la turista “ya había venido un tiempo antes y puso un montón de cosas buenas”.
Dos meses después del conflicto, Luraschi desmintió lo relatado por la joven y aseguró que no recibieron ninguna denuncia por parte de la policía ni de la Justicia en relación al episodio. Enfatizó que confía en sus empleados y que no los hubiera mantenido en sus trabajos ante una situación similar. “Si hubiera una persona que roba acá, no la tendría”, remarcó.
El dueño del hotel aclaró que los únicos videos disponibles son de una cámara montada en el palier y subrayó que no hay equipos de filmación en las habitaciones. La turista rusa había dejado dos bolsas y solo encontró una cuando volvió. Según su relato, la bolsa faltante contenía joyas y nadie se hizo cargo de la pérdida cuando hizo el reclamo.
Luraschi citó la respuesta de una empleada cuando comenzaron a repasar los hechos: “Yo gano bien, no tengo necesidad de robar nada”. La empleada recordó que había tirado a la basura una bolsa que contenía hisopos y pads de limpieza usados. En ese momento pensaron que los aros habían quedado entre esos residuos y fueron a buscarlos al contenedor del edificio, pero no los encontraron.
El propietario también sostuvo que Yana mintió al relatar lo sucedido dos meses atrás. Agregó que estuvo a punto de hacer una denuncia contra sus huéspedes “porque la madre le quiso pegar a la señora que limpia” cuando se quejaron por el extravío.
Según Luraschi, la joven le pidió 1.500 dólares para compensar la pérdida. Ante esta situación, utilizó las fotos que les dieron sus clientes y verificó la cotización. Notó que los aros valían 250 dólares.
El empresario cuestionó la conducta de la muchacha y recordó que tiene una relación excelente con figuras de mayor alcance en redes sociales. “Hay influencers que vienen y tienen 5 millones de seguidores, como Christian Grossi”, dijo.
Luraschi remarcó que el alojamiento es pequeño y cuenta con atención casi personalizada mediante cuatro empleados. “El hotel tiene dos años. Tenemos todos comentarios de cinco estrellas. Acá estuvieron Barbie Vélez y Ulises Jaitt. Sergio Goycochea viene siempre”, enumeró. En contraste, se quejó de las críticas que surgieron detrás de la reseña de la visitante rusa y afirmó: “Son todas personas que jamás se acercaron al hotel”.
