Organizaciones sociales, sindicales, científicas, ambientales y vecinales convocan para este jueves 6 de agosto a una jornada de protesta en Santa Fe, en coincidencia con el tratamiento en el Congreso de la ley que modificaría los límites a la venta de tierras a extranjeros.
Organizaciones sociales, sindicales, científicas, ambientales y vecinales convocan para este jueves 6 de agosto a una jornada de protesta en la ciudad de Santa Fe. Las actividades comenzarán a las 12 con una radio abierta, muestra soberana y banderazo en Plaza San Martín; a las 17 se realizará una concentración en el mismo lugar y a las 18 partirá una marcha hacia el Monumento Nacional a la Bandera.
La movilización se replicará en todo el país, en coincidencia con el tratamiento en el Congreso de la Nación del proyecto de ley que habilitaría la venta sin límites de tierra argentina a manos extranjeras. La consigna de los organizadores es que los tres senadores nacionales por Santa Fe voten en contra de la iniciativa.
Luciano Orellano, dirigente del Foro por la Recuperación del Paraná y del Encuentro Federal por la Soberanía, afirmó que el proyecto, pese a su nombre, eliminaría el tope del 15% vigente en la ley actual y permitiría que el 100% del territorio argentino pueda venderse a extranjeros.
Orellano señaló que la Argentina tiene un 25% de su territorio bajo ocupación colonial en Malvinas y que unas 13 millones de hectáreas ya están en manos extranjeras en todo el país. En Santa Fe, indicó, hay cerca de 250.000 hectáreas extranjerizadas, un porcentaje cercano a los límites legales vigentes.
El dirigente mencionó que el proyecto afectaría también a los espejos de agua, como ríos, lagunas, humedales y glaciares. Citó como antecedente el caso del magnate británico Joseph Lewis, que adquirió unas 70.000 hectáreas y un lago completo en la Patagonia, restringiendo el acceso a un paso fronterizo, y el caso de La Rioja, donde la venta de tierras a un privado generó rechazo popular.
Orellano sostuvo que el argumento de dar mayor autonomía a las provincias para vender tierras podría derivar en un riesgo institucional, ya que una provincia podría vender territorio a un país extranjero mientras otra se niega, lo que podría generar un cuadro de secesión dentro del territorio nacional.
También vinculó la iniciativa con un contexto internacional de disputas territoriales, mencionando las tensiones en torno a Ceuta y las declaraciones expansionistas de Donald Trump sobre Groenlandia, y con un proceso de desfinanciamiento de organismos científicos nacionales como el INTA, el INTI y la CONEA, que a su entender debilita la capacidad del Estado para sostener su soberanía sobre los recursos naturales.
Orellano remarcó que la ley pondría en riesgo zonas estratégicas y fronterizas, con implicancias en materia de defensa nacional, y que no existen antecedentes de un país soberano que elimine todo límite a la propiedad extranjera de su territorio.
