El canciller brasileño, Mauro Vieira, solicitó al gobierno argentino detener las agresiones hacia Brasil para avanzar en la normalización del vínculo diplomático. Rechazó las acusaciones de injerencia formuladas por el presidente Javier Milei y condicionó el regreso de los embajadores a un cambio de actitud.
El canciller de Brasil, Mauro Vieira, declaró que la relación con Argentina es estratégica pero atraviesa un momento de deterioro. En declaraciones difundidas este sábado, Vieira afirmó que para normalizar el vínculo bilateral se necesita un gesto por parte del gobierno argentino: “parar las agresiones”.
El funcionario brasileño rechazó las acusaciones del presidente Javier Milei sobre una supuesta intervención de Brasil en la política argentina y un presunto financiamiento a la campaña electoral de Sergio Massa. Vieira calificó esas versiones como “totalmente falsas”.
Vieira también se refirió a la caracterización de Lula como “comunista”, utilizada por Milei y dirigentes de su espacio político. Sostuvo que esa descripción responde a la visión del presidente argentino y recordó que Lula no planteó modificar el carácter capitalista de la economía brasileña. “Sorprende” esa caracterización, señaló el canciller.
La tensión se profundizó tras la participación de Milei en un acto político en San Pablo en respaldo a Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. En esa ocasión, el mandatario argentino cuestionó a Lula y a instituciones del Estado brasileño.
Como respuesta, Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y el canciller Vieira convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para transmitir el malestar del gobierno brasileño. Actualmente, la relación está administrada por encargados de negocios.
Vieira destacó que Brasil continúa considerando a Argentina como un socio estratégico y manifestó su expectativa de que los embajadores puedan regresar a sus puestos, aunque condicionó ese paso a un cambio en el escenario actual.
