Santa Fe concentra el 34,8% de los tambos activos del país y el 31,1% del rodeo lechero, según un informe del CES de la Bolsa de Comercio. Entre junio de 2025 y junio de 2026, el número de establecimientos cayó de 3.345 a 3.055.
La provincia de Santa Fe reúne el 34,8% de los tambos activos de Argentina y el 31,1% del rodeo bovino destinado a la producción lechera, según el informe “Panorama productivo actual en el sector lácteo santafesino”, elaborado por el Centro de Estudios y Servicios (CES) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe. El trabajo se basa en datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y del Ministerio de Desarrollo Productivo.
El informe indica que al 30 de junio de 2026, Santa Fe contabilizaba 941.428 bovinos destinados a la lechería, lo que representa el 31,1% del stock nacional y ubica a la provincia en el segundo lugar detrás de Córdoba. Los departamentos Castellanos, Las Colonias, San Cristóbal y San Martín concentran más del 80% de ese rodeo.
En cuanto a los establecimientos productivos, la provincia registra 3.055 tambos activos, un 34,8% del total nacional. Un año atrás, la cifra era de 3.345 unidades, lo que implica una reducción de 290 tambos en doce meses. El 85,3% de los tambos santafesinos se ubica en los cuatro departamentos mencionados, que por sí solos representan el 30% de todas las unidades productivas del país.
El perfil productivo muestra que el 52,7% de los establecimientos tiene entre 101 y 250 vacas, mientras que el 28,6% posee hasta 100 animales, segmento que enfrenta mayores dificultades para sostener su actividad.
Entre enero y junio de 2026, las once principales industrias lácteas relevadas —que concentran cerca del 78% del procesamiento provincial— recibieron 699,5 millones de litros de leche, un volumen 1,7% superior al mismo período de 2025. El informe proyecta que la producción podría cerrar el año con un crecimiento cercano al 3% interanual si las condiciones climáticas acompañan.
El precio promedio pagado al productor en junio fue de $520,4 por litro, un incremento interanual del 9,6%, inferior a la inflación acumulada del período.
El documento atribuye el cierre de establecimientos a una combinación de factores: márgenes que no cubren costos operativos, mayores gastos en energía y alimentación del rodeo, dificultades en el recambio generacional y asimetrías en la formación de precios dentro de la cadena. El informe señala que los pequeños productores son el eslabón más vulnerable frente al avance de un modelo de producción más concentrado.
El CES sostiene que Santa Fe conserva una posición estratégica en la lechería nacional por la calidad de la materia prima, la incorporación de tecnología y las perspectivas del mercado internacional, aunque el desafío incluye garantizar la sustentabilidad económica de los tambos en actividad.
