El exdiputado nacional de La Libertad Avanza (LLA) José Luis Espert presentó un escrito de 141 páginas ante el Juzgado Federal Nº 2 de San Isidro, en el marco de la investigación por el pago de 200.000 dólares presuntamente vinculado al empresario Federico ‘Fred’ Machado.
El exdiputado nacional de La Libertad Avanza (LLA) José Luis Espert presentó este miércoles un descargo ante la Justicia, en el que solicitó su sobreseimiento en la causa que lo investiga por presunto lavado de dinero. El escrito, de 141 páginas, fue presentado ante el Juzgado Federal Nº 2 de San Isidro, a cargo del magistrado Lino Mirabelli, quien debe definir la situación procesal de Espert.
La investigación se originó por el pago de 200.000 dólares que Espert recibió en 2020, presuntamente vinculado al empresario Federico ‘Fred’ Machado. En su descargo, Espert afirmó: ‘¿De qué me acusan? De lavar el pago de un contrato de consultoría. Un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino, verificable online por cualquiera, hoy’.
Espert sostuvo que el pago fue realizado mediante una transferencia bancaria a una cuenta a su nombre, y agregó: ‘Un solo giro, entero, de banco a banco. El que lava esconde su nombre. Yo lo puse en cada papel’. Además, descartó que se trate de un contrato simulado, señalando que ‘su gestación está escrita en correos de 2019, incorporados a la causa con extracción forense y certificación notarial’.
El exlegislador también mencionó que tres testigos declararon sobre el contrato y que no se aportaron hechos en su contra. Sobre las acusaciones contra Machado, Espert indicó que no tenía conocimiento de ellas al momento de firmar el contrato, ya que ‘toda la información estatal sobre mi contratante es de 2021 en adelante’.
En relación al presunto enriquecimiento extraordinario, Espert explicó: ‘Antes del contrato tenía una casa y un auto. Hoy tengo una casa y un auto. Dos tercios del aumento (la mayor parte) son inflación y ajustes de valuaciones fiscales’. También negó que el pago haya retornado a Machado, afirmando que ‘el dinero quedó en mi cuenta, a mi nombre, con mis impuestos pagados’.
Finalmente, Espert argumentó que no existió beneficiario del presunto lavado y concluyó: ‘Un delito sin objeto probado y sin beneficiario no es un delito difícil de probar: es un delito que no ocurrió’.
