Grupos de aficionados al fútbol de diversos países lanzaron una petición para exigir la renuncia de Gianni Infantino como presidente de la FIFA, luego de que intentara vender a inversores privados los beneficios futuros de la Copa del Mundo.
Varios grupos de hinchas de fútbol de todo el mundo lanzaron una petición en la que reclaman que Gianni Infantino renuncie como presidente de la FIFA, después de que intentara vender a inversores privados los beneficios futuros de la Copa del Mundo.
La petición, difundida con la etiqueta #InfantinOut, exige que “se reconstruya la FIFA para que el desastre actual no pueda volver a ocurrir nunca”. En el texto se afirma: “El vergonzoso intento de un individuo —el propio presidente de la FIFA— de vender la Copa del Mundo a inversionistas privados dejó al descubierto una traición que el fútbol nunca olvidará”.
Entre los grupos firmantes se encuentran Football Supporters Europe, Football Supporters Africa y el Independent Supporters Council de Norteamérica, además de unos 40 grupos de distintas partes del mundo.
Infantino se resiste a los llamados para dejar el cargo, pese a que la UEFA, organismo rector del fútbol europeo, afirmó que no tiene confianza en él. También recibió críticas de la dirigencia de la Concacaf norteamericana y de la Confederación Asiática de Fútbol.
Algunas de las 211 federaciones miembro de la FIFA apoyan a Infantino, incluido Marruecos, coanfitrión del Mundial 2030, así como Qatar, donde residió antes de que el emirato albergara el Mundial 2022, y Líbano, que le otorgó la ciudadanía este año. Arabia Saudí, anfitriona del Mundial 2034, no respaldó públicamente a Infantino, pese a los vínculos políticos con el reino.
La petición sostiene: “Gianni Infantino demostró un profundo fracaso de liderazgo, incompatible con una gobernanza democrática”. Agrega: “La concentración de poder en torno a la presidencia de la FIFA, combinada con una toma de decisiones opaca, clientelismo de culto a la personalidad y cero rendición de cuentas, destruyó cualquier confianza restante en el organismo rector mundial”. Concluye: “Por la credibilidad de la FIFA —y por el futuro del juego— debe renunciar”.
El documento también menciona el apoyo ofrecido por Infantino a proyectos que generaron rechazo entre los aficionados, como el fallido proyecto de la Superliga Europea, el impulso para celebrar mundiales cada dos años y la “política de entradas extorsiva en el Mundial de la FIFA 2026”.
