La tercera jornada de Creamfields UK reunió en Daresbury a miles de asistentes, con presentaciones de Underworld y Calvin Harris, en un contexto de lluvia y barro. El festival se celebró durante el último fin de semana de agosto, previo al Summer Bank Holiday.
Daresbury amaneció el sábado con lluvia y, para cuando cayó la noche, el barro ya formaba parte del paisaje de la tercera jornada de Creamfields UK. Los caminos entre los escenarios estaban húmedos y resbaladizos, pero eso no impidió que miles de personas salieran a bailar. Algunos llevaban botas de goma, otros texanas, y la vestimenta combinaba impermeables con glitter, maquillaje artístico y accesorios de colores.
El evento se desarrolló durante el último fin de semana de agosto, en coincidencia con el Summer Bank Holiday del lunes 31, uno de los feriados del calendario británico. Para muchos asistentes, el festival representa una de las últimas grandes celebraciones antes del regreso a la rutina.
En el predio se observó una mezcla de generaciones: jóvenes de 18 años que asistían por primera vez, parejas de 30, 40 y 50 años, madres con hijas y fanáticos que repiten la experiencia cada año. Para algunos, Creamfields es una novedad; para otros, una cita habitual.
Durante la noche, Underworld se presentó en el escenario Steel Yard, cubierto. El dúo británico, con una trayectoria iniciada en los años 80, interpretó sus clásicos, entre ellos Born Slippy. Esta canción tiene una particular relación con el público argentino: en 1997 fue utilizada en una publicidad de Quilmes vinculada al fútbol, bajo el lema “En tu cabeza hay un gol”.
En medio del show, la cronista de Clarín sacó su teléfono para tomar notas. Un hombre se acercó y le recomendó que no se pusiera a scrollear, sino que disfrutara del momento. El hombre, que asistía por cuarto año consecutivo, dijo que volvía por la música y por la sensación de alegría que le provocaba.
Durante la presentación, la mayoría de los asistentes no usaba el teléfono. Los celulares aparecían solo cuando sonaba un tema conocido, para grabar algunos segundos, y luego volvían a guardarse. La atención se centraba en la música, en el baile y en el entorno del festival.
Para quienes asisten por primera vez a un festival de música electrónica, la experiencia incluye el acampe en el predio, el paisaje, la ropa, el encuentro con otros fanáticos y una búsqueda de desconexión de la vida cotidiana, lo que implica también dejar el teléfono en el bolsillo durante algunas horas.
Al finalizar el show de Underworld, la multitud se trasladó al Arc Stage, el escenario principal al aire libre, donde Calvin Harris estaba por comenzar su presentación. El DJ escocés, uno de los nombres destacados de la música electrónica y el pop de las últimas décadas, interpretó sus hits. La puesta incluyó lanzadores de fuego y fuegos artificiales.
Uno de los momentos de mayor reacción del público ocurrió cuando sonó Insomnia, de Faithless, grupo que se presentará este domingo en Creamfields. Según la organización, Calvin Harris no participará de la edición argentina del festival porque tiene un show previsto en México en la misma fecha. La información fue confirmada por Clarín con la organización.
