Según el último relevamiento de la Unión Industrial Argentina, el incumplimiento de pagos alcanzó su nivel más alto de la serie. El 47,6% de las empresas reportó dificultades para afrontar al menos uno de sus compromisos y el 56,2% de las afectadas recurrió a financiamiento de corto plazo.
El incumplimiento en pagos del sector industrial alcanzó su nivel más alto en la serie medida por la Unión Industrial Argentina (UIA), según el último informe de Indicadores y Expectativas. El 9,2% de los empresarios reportó atrasos simultáneos en salarios, proveedores, servicios e impuestos, un porcentaje superior al promedio histórico del 4%.
El relevamiento correspondiente a julio indica que el 47,6% de las empresas tuvo dificultades para afrontar en su totalidad al menos uno de los siguientes pagos: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Las mayores dificultades se registraron en el pago de impuestos (34,6%) y proveedores (33,3%).
Para sostener sus pagos, el 56,2% de las empresas afectadas recurrió a financiamiento de corto plazo o aumentó su endeudamiento, mientras que el 53,2% enfrentó mayores intereses y costos financieros.
En cuanto a la actividad, la mitad de las empresas registró una caída en sus ventas internas en julio, mientras que el 16,2% informó aumentos. En producción, el 42,9% redujo sus niveles y el 20,9% los incrementó. Las exportaciones mejoraron respecto de relevamientos anteriores. El principal problema señalado por las empresas fue la caída de la demanda interna, mencionada por el 48,6% de las firmas.
El informe también abordó el impacto de la competencia desleal y el contrabando. El 60% de las empresas afirmó que la competencia desleal tiene un impacto alto o muy alto en su actividad, una proporción que aumentó 5 puntos porcentuales respecto del mismo mes del año anterior. Entre las consecuencias señaladas, el 48,4% indicó reducción de ventas, el 13,3% menor rentabilidad y el 15,2% presión para reducir precios.
La mitad de las empresas señaló que los productos de origen externo se comercializan a precios artificialmente bajos. Además, se mencionaron la falta de certificaciones obligatorias (15,3%), la ausencia de trazabilidad (13,8%) y la comercialización sin factura u otras formas de informalidad (13,2%).
Por sectores, el complejo Textil indumentaria apareció entre los más perjudicados: el 84,6% de las empresas textiles y el 76,2% de las de confecciones, cuero y calzado consideraron alto o muy alto el impacto. Metales comunes registró un 88,2% de empresas con impacto alto o muy alto. También se observaron impactos significativos en autopartes, caucho y plásticos, y papel, cartón y madera.
Los principales canales de comercialización identificados fueron mayoristas o distribuidoras, comercios minoristas y plataformas internacionales de venta directa al consumidor.
Ante estos resultados, las empresas señalaron que deberían fortalecerse los controles aduaneros (33,2%), reforzar la fiscalización de la facturación y la informalidad comercial (19,1%) e intensificar los controles sobre el comercio electrónico (15,1%), entre otras demandas.
