La Cámara alta aprobó por 38 votos a favor y 8 en contra la reforma impulsada por el Gobierno nacional que limita los subsidios al gas a la Patagonia, Malargüe y la Puna. Unos 550.000 hogares de ocho departamentos del sur provincial pasarán a un régimen focalizado por ingresos.
El Senado de la Nación convirtió en ley la reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei para reducir el alcance territorial de los subsidios al gas, con 38 votos afirmativos y 8 negativos, después de un trámite final acelerado por la salida del recinto del bloque peronista.
La votación completó el recorrido iniciado en mayo en Diputados y dejó firme un nuevo mapa: el beneficio climático automático seguirá concentrado en la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la Puna, mientras que las regiones incorporadas durante la ampliación de 2021 quedarán sujetas a un régimen focalizado.
La ley sancionada modifica el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas y establece que, fuera de aquellas regiones, la bonificación adicional se aplicará a usuarios incorporados a los Subsidios Energéticos Focalizados y ubicados dentro de determinadas zonas bioambientales. Entre los requisitos aparecen hogares con ingresos conjuntos de hasta tres Canastas Básicas Totales y situaciones específicas de vulnerabilidad.
El desenlace tuvo una particularidad. Antes de comenzar el tratamiento, José Mayans anunció que el bloque peronista abandonaría el recinto en rechazo al proyecto. La maniobra intentó dejar al oficialismo sin los 37 senadores necesarios para mantener la sesión, pero La Libertad Avanza y sus aliados conservaron el quórum y Patricia Bullrich pidió avanzar directamente con la votación general y particular.
La estrategia del peronismo hizo que el senador santafesino Marcelo Lewandowski también se ausente en la votación. En tanto que Carolina Losada y Eduardo Galaretto (UCR), quienes permanecieron en sus bancas, formaron parte de los ocho votos en contra de la iniciativa.
Impacto en territorio santafeino
La retracción del criterio climático afecta a la provincia de Santa Fe, ya que la ampliación vigente desde 2021 había incorporado a unos 550.000 hogares de ocho departamentos del sur provincial, aproximadamente 1,7 millón de personas. Esa cobertura dejará de operar de manera general cuando el nuevo esquema entre en vigencia.
Eso no significa que los 550.000 usuarios pierdan toda ayuda estatal. Quienes cumplan las condiciones del régimen focalizado podrán conservar una bonificación, pero ya no por el solo hecho de vivir en una zona incluida por sus características climáticas. La diferencia es pasar de un subsidio territorial a uno determinado por situación socioeconómica.
Una estimación difundida anteriormente por El Litoral calculó que la pérdida del descuento específico podría traducirse en aumentos de entre 30% y 40% en determinadas facturas, según consumo y categoría del usuario.
El argumento de Nación
El Gobierno sostuvo durante todo el debate que la ampliación realizada en 2021 había convertido a Zona Fría en un beneficio demasiado extendido y poco focalizado.
La secretaria de Energía, María Tettamanti, defendió en el Congreso que la asistencia debe dirigirse al consumo que refleja una necesidad efectiva y no extenderse indiscriminadamente por ubicación geográfica. La administración libertaria viene aplicando esa misma lógica al resto del esquema energético mediante el Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados.
La ley mantiene, además, un recargo de hasta 7,5% sobre el precio del gas utilizado para financiar el fondo y faculta al Ejecutivo a modificarlo hasta un máximo del 50%. El proyecto también incorpora capítulos ajenos a Zona Fría: regulariza deudas del mercado eléctrico, modifica reglas de formación tarifaria y deroga los decretos 277/2022 y 929/2013.
El rechazo de la Casa Gris
El gobierno de Santa Fe había anticipado su oposición al recorte desde que Diputados le dio media sanción. El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, planteó en su momento que “el costo de este ajuste lo van a pagar los ciudadanos del interior en invierno” y cuestionó que se elimine de manera general la diferenciación climática en la región central. También sostuvo que dolarizar el costo energético sin amortiguadores federales afecta la competitividad productiva.
También, la vocera provincial, Virginia Coudannes, había definido la modificación como una decisión que “profundiza la brecha con el interior productivo”. El gobernador Maximiliano Pullaro trasladó el planteo a las conversaciones con el Jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli.
Además, la Provincia cuestionó también otro artículo de la iniciativa: el mecanismo que permite reconocer diferencias tarifarias acumuladas por distribuidoras eléctricas y compensarlas contra deudas con Cammesa. El planteo santafesino fue que ese esquema podría favorecer a empresas endeudadas mientras la EPE mantiene sus obligaciones al día.
