El pontífice presidió una celebración ante unos 150.000 fieles en el santuario francés y cuestionó la ley de ‘ayuda a morir’ aprobada en julio. La visita incluyó un encuentro con víctimas de abusos en la Iglesia.
El papa León XIV reiteró su oposición a la eutanasia y al suicidio asistido este domingo durante una misa en el santuario de Lourdes, en Francia, ante unos 150.000 fieles, en el marco de su viaje apostólico de cuatro días que inició el viernes 25 de septiembre.
El pontífice cuestionó la legislación francesa que habilita la ayuda médica para morir, aprobada por el Parlamento en julio, y sostuvo que «la protección del derecho a la vida constituye el fundamento indispensable de todo otro derecho humano», según consignó Clarín.
Durante su intervención ante autoridades francesas, León XIV vinculó la discusión sobre el final de la vida con una concepción más amplia de la dignidad humana. También manifestó preocupación por el avance de determinadas aplicaciones de la ciencia y la tecnología cuando están vinculadas con objetivos económicos, y mencionó cuestiones como las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, el comercio de órganos y la posibilidad de organizar la propia muerte.
La posición expresada por León XIV se corresponde con la doctrina tradicional de la Iglesia Católica, que rechaza la eutanasia y el suicidio asistido y sostiene que la vida debe ser acompañada hasta su final natural.
El viaje a Francia constituye la primera visita oficial del nuevo pontífice al país. La gira incluye actividades en París, Lourdes y Metz, con encuentros con autoridades políticas, representantes religiosos, jóvenes y víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia.
Lourdes ocupó un lugar central en la agenda del Papa. Durante la homilía, el pontífice habló sobre la conversión, el sufrimiento y la necesidad de acompañar a quienes atraviesan situaciones difíciles. También hizo referencia a los conflictos armados y pidió defender la paz frente a la expansión de la violencia.
Uno de los pasajes de su mensaje estuvo dirigido a las personas enfermas o con discapacidad que participaron de la celebración. León XIV sostuvo que las dificultades físicas y el sufrimiento no disminuyen el valor de quienes los atraviesan y planteó que deben ser espacios de acompañamiento y respeto.
El lema del viaje es «Para que el mundo tenga vida», en una referencia directa al mensaje cristiano que el pontífice busca transmitir durante su visita.
El viaje también está atravesado por el tema de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero. Este domingo, León XIV tiene previsto mantener un encuentro privado con víctimas de abusos en Lourdes. La reunión forma parte de una agenda que busca abordar las heridas provocadas por los casos denunciados durante las últimas décadas en Francia.
Un informe publicado en 2021 por una comisión independiente estimó que alrededor de 330.000 menores fueron víctimas de abusos sexuales relacionados con la Iglesia francesa desde 1950, incluyendo casos atribuidos a sacerdotes y otros integrantes de instituciones religiosas.
El Papa también se reunió con obispos franceses y les pidió avanzar en el proceso de reconocimiento y reparación de las víctimas. En su homilía de Lourdes habló de las «heridas» y «transgresiones» cometidas dentro de la Iglesia, aunque sin referirse directamente a los abusos en ese momento.
La agenda de León XIV en Francia continuará este lunes en Metz, donde está previsto que aborde cuestiones vinculadas con la paz y Europa. De esta manera, su visita combina temas propios de la doctrina católica, como la defensa de la vida, con cuestiones sociales y políticas que forman parte de la agenda francesa y europea.
El mensaje sobre la eutanasia quedó como uno de los principales ejes de su paso por el país, especialmente por producirse pocos meses después de la aprobación de la nueva legislación francesa sobre la ayuda a morir.
