En 1964, el ingeniero Michael Noll comparó una obra de Piet Mondrian con una versión generada por computadora. La mayoría de los participantes prefirió la imagen computarizada. El caso es citado en el contexto actual de discusión sobre la inteligencia artificial y el arte.
En 1964, el ingeniero y artista estadounidense Michael Noll, pionero del arte por computadora, realizó un experimento que comparó una obra de Piet Mondrian con una versión generada por una computadora. La obra original era Composición con líneas, pintura abstracta de 1917. La versión computarizada recreaba la pintura mediante números pseudoaleatorios con propiedades estadísticas.
Noll exhibió reproducciones en blanco y negro de ambas imágenes a 100 participantes. 59 personas prefirieron la imagen generada por computadora y solo 28 identificaron correctamente la pintura de Mondrian. Según las investigaciones de Noll, la obra por computadora resultó ser un poco menos estática que la pintura original, lo que llevó a muchos observadores a asociar el dinamismo con la creatividad humana.
El caso es mencionado en el contexto actual de discusión sobre la relación entre creatividad humana y máquinas. La historiadora del arte Jazmín Adler, doctora en Teoría Comparada de las Artes (UNTREF) e investigadora de Conicet, sostiene que existen antecedentes significativos en la historia del arte tecnológico que suelen ser menos conocidos. Adler plantea que las tecnologías pueden enriquecer e impulsar modificaciones en las capacidades creativas humanas, y que ambas se transforman mutuamente.
En el marco de estas discusiones, se realizará la actividad Sobre creatividad, máquinas deseantes y alucinaciones de la IA, con Jazmín Adler y Juan Mattio, moderada por Pablo Schanton. Tendrá lugar el sábado 3 de octubre a las 20:00 h en el Auditorio de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, Figueroa Alcorta 2270.
