La hija del conductor Marcelo Tinelli se refirió a su participación en la segunda temporada de ‘Los Tinelli’, su proyecto empresarial y las relaciones con su padre, hermanos y ex parejas del conductor.
Micaela Tinelli, conocida como ‘la hija mayor’ del conductor Marcelo Tinelli, habló sobre su participación en la segunda temporada del reality ‘Los Tinelli’, que se estrena por Prime Video. En una entrevista, la empresaria se refirió a su rol familiar, su marca de ropa Ginebra y diversos aspectos de su vida personal.
Consultada sobre su experiencia en el reality, Tinelli afirmó: ‘Soy empática, me encanta sentir que puedo ponerme en la piel del otro y no tengo problemas con nadie. Lo del reality es un show y, como tal, necesita sus condimentos. Fue una linda experiencia y, aunque parezca superficial, también te obliga a bucear en ciertos aspectos y situaciones que terminan ayudándote a sanar’.
En relación con su rol de hija mayor, contó que en uno de los capítulos realizó una constelación con una terapeuta: ‘Tratamos un tema muy profundo. Porque yo en realidad no soy la hija mayor. Antes de mi nacimiento, mi mamá [Soledad Aquino] perdió un embarazo de ocho meses. Era un varón, Santiago. Entonces entendí que, si bien siempre me moví así y tomé un rol materno con mis hermanos, no soy lo que en un punto creía ser. Yo me cargaba un rol al hombro que tal vez era innecesario. No estaba reconociendo el lugar de él’.
Sobre su interés por la astrología, señaló: ‘Llegó cuando yo era muy chica. Primero a través de mi mamá, que consultaba a un astrólogo chileno buenísimo, y yo la espiaba. Siempre me atrajo lo esotérico; me atrapó ese mundo. No sé si será mi ascendente en Piscis, la Luna en la Casa 12 o qué, pero todo lo oculto y misterioso me encanta. Y aprendí mucho con Waldo Casal, mi astrólogo de cabecera, amigo muy querido, que también participa en el reality’.
Respecto de su faceta empresarial, recordó: ‘Siempre fui inquieta. Cuando estaba en quinto año me puse a hacer ropa con un novio. Hacíamos remeras, buzos. Yo estaba feliz porque podía entrenar mi lado creativo. También puse un restaurante con mi ex, a todo pulmón, que se llamaba Bartola. Pinté los muebles, las cartas. Y un día me levanté con la idea de hacer Ginebra, mi marca de ropa, que ya lleva 13 años. Eso superó mis expectativas’.
En cuanto a sus planes futuros, expresó: ‘Con respecto al trabajo, a mi marca, ya estoy pensando en dar un volantazo y no descarto que el próximo proyecto lleve mi nombre. En realidad siento que ya cumplí una etapa, que me queda poco para aportar. Cuando tenés una marca que empieza a crecer tanto, en un punto te come. Los shoppings te llevan a una cosa más masiva, y yo siempre me sentí cómoda con la idea de una boutique chica, de pocas prendas, un poco artesanal. Me encanta lo que hice hasta ahora, pero en este momento no me está representando tanto’.
Sobre su vida amorosa, manifestó: ‘Sola, relajada, fluyendo, sin apuro. No es que no quiera nada, pero estamos en un momento en que los vínculos están muy complicados. Ya aparecerá la persona; con mis amigas coincidimos en que el mundo se está poniendo demasiado raro. Y no me interesa estar con alguien por estar. Me separé hace un año y pico. Cero apuro’.
Acerca de la maternidad, comentó: ‘Tengo 37, pero no los siento. Igual no me voy a hacer la distraida. Existe el reloj biológico y en mi caso no me es indiferente. Evalué congelar óvulos y seguro lo haré. No tendría un hijo sola porque me gusta el proyecto de a dos, el concepto de familia. Pero igual uno nunca sabe’.
En relación con su salud, dijo: ‘En algunos momentos de la vida tuve mucha ansiedad, pero lo estoy llevando bien. De chica tuve ataques de pánico, así que uno nunca se relaja del todo. Y después están los miedos: a enfermarme, a que se enfermen mis seres queridos, al sufrimiento. Incluso me vuelvo loca con mis perros, que los amo con locura: Rosa y Romeo son mi familia. Tuve dos chihuahuas que se murieron de viejitos. Esta es la segunda camada’.
Sobre su hermana Candelaria, afirmó: ‘Es más que eso, es mi otra mitad. Es impresionante la conexión que tenemos. Creo que ya es una cosa telepática. A veces me da impresión’.
Respecto de su hermana Juanita, indicó: ‘Yo siempre digo que Juani está en una edad complicada. Y no para justificarla, pero es así. Tampoco es una cuestión de ser hijos de una madre o la otra. Con Francisco tenemos una relación increíble. Es un santo, divino. Pero volviendo a Juani, vamos a trabajar eso de estar más unidas. Porque cuando estamos juntas el vínculo es re lindo’.
Consultada sobre si la situación del año pasado generó una pelea, respondió: ‘No, solo tomé distancia de una situación que no entendía ni me parecía justa. Es que a partir de eso nació un hostigamiento hacia mi papá que, obviamente, no me gustó mucho. A veces poner distancia es sano. Y en este momento todo está súper. Me llevo re bien’.
Sobre las ex parejas de su padre, expresó: ‘A Paula [Robles] le tengo mucho cariño porque es la mamá de mis hermanos, a quienes amo. A Guille [Valdés] me la cruzo bastante en el gimnasio y es súper cariñosa. No nos escribimos, pero hay buena onda. Y Milett, la última pareja de papá, no tenía mucho que ver con nosotras. Pero estoy lejos de odiarla como puede llegar a verse en el reality, que obviamente está editado para que sea más picante. Además somos cero celosas. ¡Si la gente supiera la cantidad de novias que le hemos conocido a nuestro padre! Y siempre estuvo todo bien’.
En cuanto a las críticas hacia su padre, manifestó: ‘Siento impotencia. Hay mucho odio en las calles y ni qué hablar en el mundo virtual. Pero cuando lo bardean, yo sé cómo son las cosas. Hago oídos sordos y me quedo tranquila porque sé bien quién es él. Lo que vale es poder dormir tranquilo, y eso pasa en la familia. No podemos solucionar esta tendencia mundial que son los odiadores seriales’.
Sobre el caso Tini, dijo: ‘Ese tema me mata porque siempre me llevé bárbaro con ella. Ni siquiera me enojé cuando me llamó para decirme que cantaría la famosa canción en contra de mi viejo. Yo no sabía, desde ya, que después iba a pasar todo lo que está pasando. Es loco cómo la vida acomoda las cosas. Pero no me alegra la situación. Le escribí a Tini para darle mi apoyo. Entendí que ella se subió a un relato que escuchó toda la vida en su familia’. Y agregó: ‘Cero [rencor], al revés. Debe ser horrible lo que está pasando. Ella es buena persona, talentosa y trabajadora. Todo me parece muy injusto’.
Finalmente, sobre sus deseos, concluyó: ‘Miles. Pero ahora se me ocurre volver a Machu Picchu, sin cámaras. Más que sueños siempre hay deseos, y es salud. Para todos; especialmente para mi mamá, que amo y es el personaje más genial de la familia. Ella no sabe fingir. Es así, lo que ven. La persona más graciosa y sin filtro que hay’.
