El árbitro Nicolás Lamolina sancionó un penal para Godoy Cruz, observó la jugada en la pantalla de un teléfono celular y revirtió la decisión. El partido, correspondiente a la 33ª fecha del Grupo A de la Primera Nacional, se detuvo durante más de 20 minutos.
Un empate sin goles entre All Boys y Godoy Cruz se registró este martes en el estadio Islas Malvinas, en el barrio de Floresta, por la 33ª fecha del Grupo A de la Primera Nacional. El partido estuvo detenido durante aproximadamente 24 minutos debido a una revisión arbitral realizada fuera del protocolo oficial.
Según lo ocurrido, el árbitro Nicolás Lamolina sancionó un penal a favor de Godoy Cruz por una infracción que, según los jugadores de All Boys, se cometió fuera del área. Ante los reclamos, un futbolista del equipo local mostró la transmisión de LPF Play en un teléfono celular al árbitro. Lamolina observó la imagen y revirtió su decisión.
El reglamento de la categoría no contempla el uso del VAR ni la revisión de imágenes de televisión en vivo. La interrupción del juego se extendió por más de 20 minutos, con protestas de ambos planteles y deliberaciones de la terna arbitral.
Previamente, Lamolina había sancionado otro penal para Godoy Cruz por una supuesta mano de Emiliano Purita, jugador de All Boys. El remate de Martín Pino impactó en el travesaño y el marcador no se modificó.
Horas antes del inicio del partido, se produjeron disturbios en los accesos al estadio. Ocho integrantes de la barra brava de All Boys fueron detenidos y dos efectivos de la Policía de la Ciudad sufrieron heridas leves, según informó la policía. El hecho se originó cuando dos personas con derecho de admisión intentaron ingresar y el personal policial les denegó el paso. Al resistirse, otros miembros de la hinchada agredieron a los uniformados, lo que derivó en un enfrentamiento con corridas, piedrazos y detonaciones de balas de goma.
