El Ejecutivo derogó una resolución del INPI de 2015 que limitaba el patentamiento de desarrollos biotecnológicos. La medida busca incentivar inversiones en el sector agropecuario y de economía del conocimiento.
El gobierno nacional derogó la Resolución 283/2015 del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), que imponía criterios restrictivos para el patentamiento de desarrollos biotecnológicos. La medida fue difundida a través de una publicación en redes sociales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según el Ejecutivo, la modificación favorecerá inversiones y desarrollo tecnológico, especialmente en el sector agropecuario. La resolución derogada establecía que no podían patentarse plantas o animales modificados genéticamente y exigía requisitos específicos para la protección de secuencias genéticas y eventos biotecnológicos.
Con la derogación, los examinadores del INPI tendrán mayor margen para analizar cada solicitud según los criterios generales de la legislación vigente. La medida no elimina las restricciones previstas en la Ley de Patentes, que siguen vigentes.
La decisión se inscribe en la estrategia del Gobierno de flexibilizar los criterios de patentabilidad. En marzo, ya se había avanzado en una dirección similar respecto de las patentes farmacéuticas.
Organizaciones vinculadas a la agricultura familiar, ambientalistas y sectores académicos advierten que una ampliación de la patentabilidad sobre recursos biológicos podría fortalecer la posición dominante de grandes corporaciones multinacionales y generar mayores costos de acceso a tecnologías.
