Pese a la falta de fútbol, en Rosario Central la dirigencia encara el mercado de pases como su principal desafío, con la Copa Libertadores como objetivo central.
Pese a la falta de fútbol, en Rosario Central suceden acontecimientos de manera constante. La dirigencia le pidió la rescisión del contrato al arquero Jorge Broun. Más allá de eso, el club atraviesa un momento de relativa calma y el primer gran partido del semestre lo está jugando la dirigencia en el mercado de pases.
Hasta el momento, hubo un solo movimiento en la contratación de refuerzos: la llegada del zaguero central paraguayo Sebastián Zaracho, proveniente de Guaraní. Se espera que en los próximos días o semanas aparezcan más incorporaciones.
El trabajo de la comisión directiva, encabezada por el presidente Gonzalo Belloso y la vicepresidenta Carolina Cristinziano, será clave. Por el momento, no viajaron al Mundial, y se especula que están abocados a la búsqueda de los refuerzos que solicitó el técnico Jorge Almirón.
El mayor desafío del equipo estará en la Copa Libertadores. Central debe tener el plantel armado para el último fin de semana de julio, cuando arranca el torneo Clausura. El jueves 13 de agosto, el Canalla jugará en el Gigante el partido de ida por los octavos de final de la Libertadores frente a Corinthians, y el jueves 20 será la revancha en San Pablo.
Hay un trabajo importante por hacer en el mercado de pases. Está la necesidad de buscar un centrodelantero tras la partida de Alejo Veliz, y también la de un arquero que sea alternativa a Jeremías Ledesma, después de la decisión de la directiva de prescindir de Broun. El hermetismo con el que se maneja la dirigencia ha impedido conocer los nombres de los posibles refuerzos.
