Profesionales de la salud y la educación analizaron el impacto del uso excesivo de dispositivos en niños y niñas, en el marco de restricciones internacionales. Señalaron la necesidad de acompañamiento adulto y regulación familiar.
El concejal y coordinador del Plan de Educación Digital Integral del Ministerio de Educación, Lucas Raspall, y la psicóloga Mariela Castro, profesora adjunta de la cátedra de Neuropsicología y Psicología del Desarrollo de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), ofrecieron declaraciones sobre el uso de pantallas en la infancia, en el contexto de medidas adoptadas en Australia y el Reino Unido para restringir el uso de redes sociales en menores de 16 años.
Raspall afirmó: “No debemos hablar de patologías, sino de las repercusiones que tiene el uso excesivo de las pantallas o aplicaciones que no son adecuadas para la edad”. Sostuvo que la problemática no radica en el tiempo de exposición, sino en la falta de acompañamiento adulto. “El tema de las pantallas no es más ni menos que un tema de límites”, indicó.
En relación a las prohibiciones en otros países, Raspall declaró: “Con esas políticas generan una fantasía de que va a controlar las cosas y no lo hace en absoluto”. Propuso en cambio educar y poner límites en el ámbito familiar.
Por su parte, Mariela Castro señaló: “La sobreexposición a pantallas en infancias pone en evidencia ciertos vacíos que los adultos hemos dejado”. Recomendó recuperar la disponibilidad de tiempo para compartir con los hijos y advirtió que el avance tecnológico reemplaza el juego espontáneo, lo que afecta el desarrollo psicomotriz.
