El actor español Jaime Lorente presenta su primera película como director, ‘El mal hijo’, adaptación de una novela de Salvador S. Molina que se estrenará en España el 16 de octubre y que fue seleccionada para inaugurar la sección Nuevos Directores del Festival de San Sebastián.
El actor español Jaime Lorente, conocido por su papel de Denver en La casa de papel, debuta como director de cine con El mal hijo, película que se estrenará en cines en España el 16 de octubre y que fue seleccionada para inaugurar la sección Nuevos Directores del Festival de San Sebastián.
La película está inspirada en una novela de ficción de Salvador S. Molina y sigue a Rubén, un niño de 11 años que, tras la misteriosa desaparición de su padre, se muda con una abuela a la que apenas conoce. A partir de esa convivencia, el chico comienza a descubrir los conflictos y las heridas que atraviesan a su familia y que se transmiten de una generación a otra.
Según declaró Lorente, la historia aborda los vínculos familiares, la violencia, el machismo, el rol de las mujeres en la crianza y el papel de una educación «basada en la sensibilidad».
En diálogo con Fotogramas, el director explicó que El mal hijo nació a partir de la novela de Molina, aunque la película solo adapta la primera parte. «Casi toda la película es ficción. Tenía varios pilares que me interesaban mucho», afirmó.
Uno de esos pilares es la adicción. Lorente señaló que quería contar cómo esa situación afecta a quienes rodean a la persona que la atraviesa: «Quería que uno de los motores de la película fuese la adicción, no para contar el periplo de alguien que sufre la enfermedad, sino las erosiones que se generan alrededor, a nivel familiar».
Además, agregó: «También tenía muchas ganas de contar cómo, a través de una educación basada en la sensibilidad, como la que Pascuala le daba a Rubén, uno puede romper sus círculos de violencia heredados y cambiar un poco su contexto».
El director relacionó el personaje de Pascuala con las mujeres que fueron importantes en su vida. «Las grandes mujeres de mi vida me han enseñado a ver las cosas desde un lugar muy honesto, a abrazar mi vulnerabilidad y a hacerme superfuerte en ella, porque es algo precioso. También me han enseñado lo que es la entrega absoluta, ¿no? Y yo quería plasmarlo en la película», confesó.
Lorente también se refirió a su nueva faceta: «Creo que el lugar del director es el lugar desde donde más se puede cuidar, tanto al proyecto como a la gente que lo conforma. Y yo lo único que he intentado hacer es dar mucho amor todo el rato, de verdad».
El actor indicó que esta experiencia le devolvió la pasión por la actuación: «Hubo un momento de mi vida en el que, como actor, me machaqué muchísimo. Perdí un poco la pasión por el trabajo. Y, de repente, ahora esa llama ha vuelto a incendiarse».
Asimismo, destacó la importancia de dar oportunidades a actores menos conocidos: «Me parece importante que, cuando uno se sienta en el sillón del privilegio, eche la mirada atrás y se acuerde de cómo empezó, porque es una profesión muy complicada».
Tras esta primera experiencia, Lorente aseguró que quiere seguir detrás de cámara porque conoció «un lugar apasionante», pero también manifestó su deseo de no alejarse de la actuación y combinar ambas facetas.
