El índice Bovespa cayó 13,88% y activó la suspensión temporal de operaciones; el riesgo país argentino superó los 750 puntos y las acciones locales en Wall Street perdieron hasta 8,3%.
La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje brasileño generó movimientos en los mercados financieros. El índice Bovespa cerró con una caída de 13,88%, la mayor baja diaria desde marzo de 2020, después de haber perdido hasta 17,34% durante la rueda. El retroceso activó el mecanismo de suspensión temporal de operaciones de la Bolsa de San Pablo, que interrumpió las negociaciones durante 30 minutos.
El impacto del resultado electoral en la mayor economía de América latina también se registró en la plaza financiera argentina. El riesgo país superó los 750 puntos, los bonos en dólares registraron bajas y las acciones de empresas locales que cotizan en Wall Street perdieron hasta 8,3%. En el mercado cambiario, el dólar mayorista avanzó $11,50 y se ubicó en $1.541.
La reacción se produjo luego de que el resultado del balotaje contrariara las expectativas de buena parte de los inversores, que habían anticipado una victoria de Flávio Bolsonaro. La venta de acciones brasileñas y la presión sobre el real se trasladaron a los activos argentinos, en una jornada marcada por la cautela frente a los mercados de la región.
En Brasil, la intensidad de las ventas llevó al Bovespa a un mínimo de 169.516,43 puntos durante la rueda, antes de cerrar en 176.608,23 unidades. Algunos papeles de compañías brasileñas llegaron a perder cerca del 40%, mientras que el ETF EWZ, que reúne acciones de empresas de ese país, retrocedió 19,4% durante la jornada, después de haber mostrado una caída aún mayor en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.
Entre las empresas afectadas estuvieron las plataformas y procesadoras financieras StoneCo, PagSeguro y XP. También se registraron fuertes retrocesos en Nu Holdings, Banco Bradesco, Itaú, Petrobras y Ambev.
En el mercado cambiario brasileño, el real se depreció frente al dólar, lo que agregó preocupación por sus posibles efectos sobre la competitividad regional. A la vez, ante la volatilidad y la suba de las tasas de los títulos soberanos, el Tesoro de Brasil decidió cancelar las licitaciones de deuda pública previstas para la semana.
La reacción contrastó con la que se había producido después de la primera vuelta electoral. El 5 de octubre, tras el triunfo de Bolsonaro en esa instancia, las acciones de Mercado Libre habían subido 9,6%, el Merval había avanzado 3,7% y el riesgo país argentino había bajado 56 puntos, hasta perforar los 600.
En esta oportunidad, el indicador de riesgo argentino superó los 750 puntos básicos y llegó a marcar 765 durante la jornada. Los bonos en dólares también sufrieron bajas: el Bonar 2038 retrocedió 2,3%; el Bonar 2041, 2,2%; y el Bonar 2029, 1,8%.
Entre las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, las mayores pérdidas correspondieron a Grupo Supervielle, con una caída de 8,3%; Telecom, con 8,2%; y BBVA, con 7,9%. La jornada adversa se sumó a las dudas de los inversores sobre la evolución de la actividad económica local y las necesidades de financiamiento del Gobierno para 2027, en un año de elecciones presidenciales.
El mercado cambiario
En el mercado cambiario, el dólar mayorista avanzó $11,50 y se ubicó en $1.541. Los contratos de dólar futuro negociados en Matba Rofex también registraron subas: la cotización para fin de año operó en $1.601,50 y la correspondiente a febrero, en $1.658,50.
En el Banco Nación, el dólar minorista se ofreció a $1.560 para la venta. Entre los tipos de cambio financieros, el MEP se ubicó en $1.568,02 y el contado con liquidación avanzó 2%, hasta $1.681,94. El blue, por su parte, llegó a $1.575.
La evolución del real es seguida de cerca por el mercado local por su influencia sobre el comercio bilateral y la competitividad argentina. Analistas también advierten que una mayor cautela de los fondos internacionales frente a los activos emergentes podría afectar el flujo de capitales hacia el país durante las próximas ruedas.
El economista Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (Cepa), sostuvo que el resultado electoral brasileño plantea dificultades cambiarias y financieras para el gobierno de Javier Milei. En su cuenta de X señaló que el real se depreció 9% frente al dólar en la primera rueda posterior al balotaje, después de haberse apreciado 4,9% tras la primera vuelta.
“El dólar en Argentina reaccionó con una suba de 0,8% y el BCRA no compró reservas”, indicó. También planteó que el Banco Central probablemente intervino en el mercado de futuros y señaló que habrá que seguir la evolución de los próximos días y el ritmo de compras de divisas de la autoridad monetaria.
En materia de deuda, Letcher advirtió sobre el aumento de las tasas de los bonos brasileños y su correlato en la Argentina. En ese sentido, consideró que el mayor rendimiento exigido a los títulos soberanos locales complica la posibilidad de que el gobierno coloque nuevos bonares y lo obliga a buscar alternativas de financiamiento.
El economista también destacó las pérdidas en las acciones de ambos países. En el caso argentino, mencionó las caídas de Grupo Financiero Galicia e YPF, en una rueda marcada por la salida de los inversores de activos de la región.
El contraste con Wall Street
La jornada negativa en América latina se produjo en un contexto diferente al de las principales bolsas de Nueva York. Damián Vlassich, responsable de Estrategias de Inversión de IOL, señaló que los índices estadounidenses avanzaron impulsados por el optimismo en torno al sector tecnológico y la inteligencia artificial, a la espera de la reunión de la Reserva Federal.
El Nasdaq Composite subió 0,84%, hasta los 26.172,44 puntos; el S&P 500 avanzó 0,69%, hasta 7.676,47 unidades; y el Dow Jones ganó 0,23%, para ubicarse en 52.337,24 puntos.
Vlassich también destacó la moderación de los precios internacionales del petróleo ante los avances en las mediaciones diplomáticas en Medio Oriente. El barril de Brent bajó a u$s 111,21, desde los u$s 116,72 del viernes, mientras que el WTI de Texas retrocedió a u$s 101,41. Esa baja alivió parcialmente los temores de los inversores por una eventual alteración de la oferta global.
