El equipo de Jorge Almirón venció a su rival, pero el gol de Boca en el tiempo adicional definió el título en favor del xeneize. Central había hecho su parte y esperaba una ayuda que no llegó.
El sábado por la tarde, en el estadio Gigante de Arroyito, Central venció a su rival por la última fecha de la fase regular de la Liga Profesional, pero el resultado no fue suficiente para obtener el título de la tabla anual. Boca Juniors, que jugaba en simultáneo en La Bombonera, convirtió un gol en los segundos finales y se consagró campeón.
Central, dirigido por Jorge Almirón, necesitaba ganar y esperar que Boca no sumara de a tres. El equipo rosarino cumplió con su parte: se impuso con autoridad, tal como había ocurrido en los últimos partidos. Sin embargo, el tanto de Boca en el tiempo adicional cambió el desenlace.
En el estadio de Arroyito, algunos simpatizantes creyeron que el gol de Boca había sido anulado o que el partido había terminado, lo que generó una reacción confusa. Finalmente, el tanto se convalidó y Boca se quedó con el primer puesto de la tabla anual.
Más allá del resultado, Central cerró una temporada con 66 puntos en la tabla anual, producto de una campaña que lo tuvo como protagonista. El equipo obtuvo el pasaje directo a la Copa Libertadores y se consagró campeón de la Supercopa Internacional unos meses atrás.
En la previa del partido, se inauguró la tercera bandeja del estadio, una obra que forma parte de una serie de proyectos de la dirigencia. El presidente Gonzalo Belloso había anunciado que continuará con el proyecto, aunque sin su presencia al frente del club.
Central ahora deberá enfocarse en el Clausura, donde buscará el título. El primer puesto en la fase de grupos de la tabla anual le otorga una motivación adicional para encarar el próximo torneo.
