El equipo de Jorge Almirón venció a su rival, pero el gol de Boca sobre el final le quitó la posibilidad del título. Central había hecho su parte y esperaba una ayuda que no llegó.
El sábado por la tarde, en el estadio Gigante de Arroyito, Central venció a su rival en la última fecha de la fase regular de la Liga Profesional, pero el resultado no fue suficiente para consagrarse campeón de la tabla anual. Boca Juniors, que jugaba en simultáneo en La Bombonera, convirtió un gol en los segundos finales y se adjudicó el primer puesto.
Central necesitaba ganar y esperar que Boca no sumara de a tres. El equipo de Jorge Almirón cumplió con su parte: se impuso con autoridad, tal como lo había hecho en los últimos partidos. Sin embargo, el tanto de Boca en tiempo de descuento cambió el desenlace.
En el estadio santafesino, la noticia del gol boquense generó desconcierto entre los presentes. Algunos creyeron que el tanto había sido anulado o que el partido había terminado, lo que provocó una breve invasión de campo. Finalmente, se confirmó la victoria de Boca y la consecuente pérdida del título para Central.
Más allá de este resultado, Central había obtenido el primer puesto en la fase de grupos de la Copa Libertadores, lo que le aseguró un lugar en la siguiente instancia. Además, el equipo viene de consagrarse campeón de la Supercopa Internacional unos meses atrás.
La dirigencia, encabezada por Gonzalo Belloso, había respaldado públicamente a Almirón cuando su continuidad fue cuestionada. Belloso anunció que continuará con el proyecto, aunque sin su presencia en la presidencia.
Central cerró la temporada con un subcampeonato en la tabla anual y con la clasificación a la Copa Libertadores. El equipo de Almirón fue protagonista a lo largo del año y estuvo cerca de sumar un nuevo título.
