El equipo rosarino venció 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto, pero necesitaba que Boca no ganara. Cuando el Xeneize se impuso 1-0 con gol de Enner Valencia, una versión de un supuesto empate de Defensa y Justicia desató una celebración momentánea en el Gigante de Arroyito.
Rosario Central venció 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto en el Gigante de Arroyito por la última fecha de la tabla anual, pero no logró el bicampeonato porque Boca Juniors derrotó 1-0 a Defensa y Justicia en La Bombonera con gol de Enner Valencia.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena necesitaba que el Xeneize no ganara para quedarse con el título. Durante buena parte de la tarde, la combinación de resultados le era favorable, pero el gol de Valencia, tras un rebote en el arquero Borgogno luego de un choque con Lautaro Di Lollo, definió el campeonato a favor de Boca.
Los futbolistas de Central seguían las alternativas del partido en Buenos Aires a través de teléfonos celulares. Al conocerse el gol de Boca, varios jugadores quedaron paralizados. Marco Ruben y Juan Cruz Komar no pudieron contener las lágrimas. Desde un palco, Ángel Di María también observó el desenlace.
Minutos después, un grito desde las tribunas del Gigante provocó una reacción inesperada. Alguien creyó que Defensa y Justicia había empatado o que el gol de Valencia había sido anulado. La versión se propagó rápidamente y el estadio pasó de la tristeza a una celebración descontrolada. Hinchas saltaron al campo de juego y futbolistas corrieron hacia los alambrados. Se escucharon gritos de «bicampeón».
La información era incorrecta: Defensa y Justicia no había convertido ningún gol y el tanto de Valencia seguía válido. Boca ganó 1-0 y se consagró campeón de la tabla anual. La celebración en Arroyito duró aproximadamente diez segundos y terminó cuando se corrigió la información.
Central había cumplido con su parte al vencer a Estudiantes de Río Cuarto. El equipo rosarino aún tendrá la posibilidad de buscar otro título en los playoffs del Clausura.
