La policía detuvo a un joven de 16 años en Pérez por una amenaza de ataque con arma de fuego en un colegio. Autoridades reportan un incremento de denuncias similares en Rosario, Villa Gobernador Gálvez y la ciudad de Santa Fe, mientras investigan posibles vínculos con el homicidio ocurrido en otra provincia.
Mientras se reanudan progresivamente las clases tras el homicidio de un estudiante en una escuela de San Cristóbal, la policía confirmó este viernes un aumento en las denuncias por amenazas de ataques en establecimientos educativos de Santa Fe. El caso más relevante en el departamento Rosario derivó en el arresto de un adolescente de 16 años por una denuncia realizada el último miércoles en Pérez.
De acuerdo a la versión preliminar, un alumno habría advertido a través de WhatsApp que llevaría un arma de fuego al Complejo Educativo Nuestra Señora de Luján. Tras la intervención del Ministerio Público de la Acusación (MPA), la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo al joven y la Fiscalía ordenó un allanamiento en busca de evidencia.
Según fuentes oficiales, este jueves se acumularon alrededor de una decena de denuncias por pintadas con amenazas de ataques en escuelas de Rosario y Villa Gobernador Gálvez. La secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Virginia Coudannes, advirtió que son varias las provincias preocupadas por esta situación.
En la ciudad de Santa Fe también se registraron denuncias en establecimientos educativos públicos y privados, incluyendo instituciones de Santo Tomé. La mayoría de los mensajes intimidatorios fueron escritos en los baños de los edificios, anticipando ataques a tiros en días siguientes, aunque no se concretó ninguna acción de este tipo. Los directivos siguieron el protocolo del Ministerio de Educación provincial y acudieron a las comisarías correspondientes.
Uno de los operativos más llamativos se realizó este jueves en el Complejo Educativo Don Bosco, en la ciudad de Santa Fe, tras una amenaza de «tiroteo el lunes». El padre de un alumno de 13 años se presentó ante las autoridades escolares y admitió que su hijo era el autor. La fiscal Ana Laura Gioria ordenó una requisa domiciliaria donde se secuestró una pistola de aire comprimido.
En el barrio Brigadier López, madres de estudiantes de la Escuela 1.000 Marcos Sastre informaron que los adolescentes habían recibido amenazas de personas desconocidas a través de Instagram y WhatsApp, advirtiéndoles que «la pasarían mal» si asistían a clases.
Las investigaciones por intimidaciones en establecimientos educativos también avanzaron en otras provincias. El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que este jueves se imputó a dos personas menores de edad por episodios similares, sugiriendo un posible «efecto contagio» tras el trágico evento en San Cristóbal.
Frente al aumento de las denuncias, la vocera del gobierno santafesino remarcó que se trata de un delito de intimidación con consecuencias legales, destacando la voluntad de avanzar en las investigaciones y la importancia de abordar la problemática en el ámbito familiar.
