Rosario Central venció 1-0 a Libertad con un gol de Ignacio Ovando, tras fallar un penal Ángel Di María. El equipo de Almirón quedó a un paso de clasificar a los octavos de final del Grupo H.
Rosario Central no brilló, pero consiguió lo que necesitaba: un triunfo por 1-0 ante Libertad, en el Gigante de Arroyito, que lo deja muy cerca de los octavos de final de la Copa Libertadores. El equipo de Jorge Almirón jugó un partido discreto, con escasas ideas colectivas y un Ángel Di María errático, que incluso falló un penal.
El primer tiempo fue trabado y sin claridad. Central no logró imponer su juego ante un rival que, a diferencia del partido en Paraguay, se mostró más ordenado. La jugada más clara de la etapa inicial fue un tiro libre que dio en el travesaño tras una mala salida de Ledesma. Del lado canalla, solo una combinación entre Di María y Campaz que terminó en centro para Veliz generó peligro.
En el complemento, el partido siguió sin grandes emociones hasta que, a los 11 minutos, un córner ejecutado por Di María encontró un desvío y la aparición goleadora de Ignacio Ovando, que decretó el 1-0 definitivo. El gol trajo alivio a un equipo que había sufrido para generar juego y que, pese al penal fallado por Di María (atajado por Morínigo en dos oportunidades), supo sostener la ventaja.
Central intentó manejar los tiempos tras el gol, pero nunca logró dominar con claridad. Libertad, por su parte, no tuvo la jerarquía para inquietar a Ledesma. Con este resultado, el Canalla suma 10 puntos en el Grupo H y tiene un pie en la próxima ronda, a la espera de lo que suceda en la última fecha.
El equipo de Almirón mostró una versión austera, pero efectiva. Con más oficio que brillo, construyó una victoria que vale oro en el contexto de la copa.
