El Índice General de Actividad (IGA) de la consultora Orlando Ferreres mostró una variación interanual nula en abril y una baja mensual de 0,7%. El acumulado del primer cuatrimestre cerró con una retracción de 0,3%.
La actividad económica volvió a mostrar señales de enfriamiento en abril, según el Índice General de Actividad (IGA) que elabora la consultora Orlando Ferreres. El indicador registró una variación interanual nula y una caída mensual de 0,7%.
Con este resultado, el acumulado del primer cuatrimestre del año cerró con una retracción de 0,3%. Según el informe, “la actividad sigue mostrando una evolución oscilante, bajando luego de la fuerte suba de marzo”, en un contexto marcado por desempeños dispares entre rubros productivos.
El relevamiento, construido a partir de 122 series estadísticas, mostró que los sectores vinculados a recursos naturales y servicios públicos impulsaron el nivel general. Minas y canteras encabezó el crecimiento con una mejora de 7,3%, seguido por electricidad, gas y agua, que avanzó 7,2%.
En contraste, la industria manufacturera registró una caída de 2,0% interanual y el comercio un retroceso de 2,4%. La consultora remarcó que ambos rubros “se afianzan como los sectores más rezagados” y vinculó el deterioro con la caída de 17,5% en la producción automotriz y la baja de 13,1% en los despachos de cemento.
El sector agropecuario mostró una mejora de 3,6% anual, aunque la ganadería registró una contracción de 11,9% por retención de hacienda.
El informe advierte que la economía continúa mostrando un comportamiento desigual. La consultora consideró que una desaceleración más marcada de la inflación podría mejorar los ingresos reales y favorecer una recuperación del consumo, aunque aclaró que no esperan cambios significativos en el corto plazo y que la actual “dinámica de marcha a dos velocidades” seguirá predominando.
