El balance oficial de víctimas por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela asciende a 235 fallecidos, 4.300 heridos y 157 desaparecidos. Las tareas de rescate continúan mientras llega ayuda internacional.
Las autoridades venezolanas actualizaron el balance de víctimas tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados en el norte del país. Según el último informe oficial, al menos 235 personas murieron, 4.300 resultaron heridas y 157 permanecen desaparecidas. Los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de sobrevivientes entre edificios colapsados en Caracas, La Guaira y otras localidades.
Los dos movimientos sísmicos ocurrieron con pocos segundos de diferencia durante la noche del miércoles y provocaron daños generalizados. El estado de La Guaira fue declarado zona de desastre natural por el Gobierno debido al colapso de viviendas, edificios públicos y comercios.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que hay alrededor de 200 personas atrapadas bajo los escombros. «Estamos en una carrera denodada contra el tiempo para rescatarlos vivos», sostuvo. Las autoridades contabilizaron 2.927 familias damnificadas y al menos 250 edificios destruidos o con daños estructurales.
El Gobierno habilitó una línea telefónica especial y el sistema VENApp para la localización de personas desaparecidas. Los organismos de protección civil, bomberos, militares y voluntarios trabajan con maquinaria pesada, drones y perros especializados. Hasta el jueves por la noche se registraron 138 réplicas, lo que obligó a suspender momentáneamente algunos operativos.
En la ciudad costera de La Guaira se reportaron episodios de saqueos en supermercados, farmacias y otros comercios. Las fuerzas de seguridad reforzaron la vigilancia para garantizar la distribución de ayuda humanitaria. El Gobierno llamó a la población a mantener la calma y colaborar con los equipos de emergencia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un paquete de 150 millones de dólares para asistencia humanitaria y el envío de brigadas de rescate. El papa León XIV dispuso una ayuda inicial de 100.000 euros. Francia envió 85 rescatistas; España, 54 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. Colombia ofreció apoyo a través de sus Fuerzas Militares y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU y la Unión Europea activaron mecanismos de respuesta. El Grupo Banco Mundial evalúa asistencia técnica y financiera para la reconstrucción.
Las autoridades reiteraron que el balance de víctimas es provisorio y que la prioridad sigue siendo encontrar sobrevivientes y restablecer servicios básicos.
