La venta de los activos de la cooperativa láctea SanCor, valuada en US$ 52,1 millones, continúa su curso mientras tres frentes judiciales buscan modificar o suspender el proceso. Las impugnaciones llegaron a la Corte Suprema de Santa Fe.
La venta de los activos de la histórica cooperativa láctea SanCor quedó envuelta en una disputa judicial. El síndico Juan Luis Tomat, un grupo de acreedores y el empresario Gustavo Scaglione presentaron impugnaciones para intentar suspender o modificar el esquema definido por el juez Marcelo Gelcich. Las presentaciones llegaron a la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe.
El juez Gelcich decretó la quiebra de la cooperativa en abril de 2025, tras el fracaso del concurso preventivo iniciado ese mismo año. Entre el 11 y el 12 de junio, aprobó el Pliego de Bases y Condiciones para la licitación pública de sus activos. La base de valuación fue fijada en US$ 52,1 millones y la venta se estructuró en lotes que incluyen seis plantas industriales y el portafolio de marcas.
Las plantas fabriles que saldrán a licitación son las de Devoto (Córdoba), Gálvez, La Carlota, Balnearia, San Guillermo y Sunchales. Las marcas comerciales incluyen SanCor, Mendicrim, Tolem y Quesabores. El pliego establece un costo de US$ 10.000 para adquirir la documentación y exige una garantía del 10% del monto ofertado. Al menos seis grupos empresarios manifestaron interés.
En el ámbito laboral, al 22 de junio venció el plazo de continuidad de las relaciones de trabajo. De los 914 empleados activos al inicio del proceso, alrededor de 178 permanecen vinculados, mientras que más de 700 fueron desvinculados.
El síndico Juan Luis Tomat denunció presuntas irregularidades en la administración de la quiebra, como su exclusión del expediente digital y la designación directa de una coadministradora. El Frente Unificado por la Defensa de SanCor solicitó a la Corte Suprema santafesina la apertura de un Jury de Enjuiciamiento contra el juez Gelcich y una medida cautelar para suspender la licitación. El empresario Gustavo Scaglione, a través de Fidulac S.A., presentó un recurso de revocatoria para dejar sin efecto la resolución que habilitó la venta, cuestionando la venta por separado de plantas y marcas.
Por el momento, ninguna resolución judicial frenó el cronograma licitatorio. La decisión de la Corte Suprema de Santa Fe será determinante para el futuro del proceso.
