El ex diputado nacional de La Libertad Avanza se presentó este viernes ante los corresponsales de Casa Rosada y confirmó que las conferencias de prensa se realizarán cada martes a las 11.
El gobierno nacional implementó un cambio en su estrategia de comunicación con la designación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, en reemplazo de Manuel Adorni. Ravier, quien hasta el miércoles se desempeñó como diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA), se presentó este viernes ante los corresponsales de Casa Rosada y anunció que las conferencias de prensa se realizarán cada martes a las 11 para informar «sobre el impacto de las reformas en la vida de la gente», pero no para opinar sobre política partidaria.
Ravier anticipó que su designación oficial como vocero se concretará cuando el presidente Javier Milei regrese de su viaje por España, previsto para este sábado. El acto de este viernes fue una presentación, no una conferencia de prensa.
Durante su intervención, Ravier expresó la solidaridad de la Argentina con el pueblo de Venezuela tras los sismos registrados el miércoles. Además, repasó su currículum académico, que incluye formación con referentes de la línea económica que adhiere Milei, como Bertie Benegas Lynch (h), Martín Krause y Jesús Huerta de Soto. Con el presidente comparte la autoría de la publicación «La batalla por la macroeconomía».
El ex diputado nacional, cuya renuncia a la banca de LLA fue aceptada en la sesión del miércoles, elogió al mandatario: sostuvo que «puede ver más lejos porque está parado sobre hombros de gigantes», que es «un docente con la pedagogía adecuada para hacer pausas en sus exposiciones, refrescar y definir conceptos» y que «tuvo la personalidad para patear el tablero cuando hacía falta». Afirmó que «ya estamos en otra Argentina» y destacó su paso por la Cámara baja, donde integró «el Congreso más reformista de la historia», mencionando el Presupuesto 2026 «equilibrado», la Ley de Modernización laboral, la de Glaciares y Periglaciares, la Hojarasca y el RIGI.
Ravier declaró: «Ante el pedido de Milei acepté el desafío de ser su nuevo vocero. Es un honor ser la voz del Presidente». También señaló que «en los últimos meses la comunicación pública se enfocó en cuestiones ajenas a la marcha general del gobierno» y que «nunca antes hubo una discrepancia tan grande entre los logros de un gobierno y la conversación pública». Indicó que el objetivo será «comunicar a ciudadanos de la manera más clara y contundente cómo las reformas tienen impacto en la vida y el futuro de todos los argentinos».
En cuanto a la relación con los periodistas, manifestó: «Queremos que este sea el país más libre del mundo» y anticipó que hará «de la sala de prensa un lugar de respeto y debate de ideas». Aclaró que no le corresponde «entrometerme en competencias de otros poderes, como tampoco opinar sobre políticas partidarias ajenas a la gestión ni sobre temas que impliquen una intromisión en la política interna de otro Estado». Definió al periodismo como «eje central de la democracia» y anunció reuniones semanales «para dialogar sobre la marcha del gobierno».
