El presidente Javier Milei asistirá el lunes y martes a la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Asunción, Paraguay, en un contexto de tensiones bilaterales con Brasil por acuerdos arancelarios y diferencias sobre la reincorporación de Venezuela.
El presidente Javier Milei participará este lunes y martes de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Asunción, Paraguay. El encuentro se desarrolla en un escenario marcado por diferencias políticas y comerciales entre Argentina y Brasil, así como por el veto argentino a la posible reincorporación de Venezuela al bloque.
Tras una visita a España, Milei llegará a la reunión en la que están confirmados siete mandatarios y diversas delegaciones internacionales. La agenda oficial incluye el seguimiento del pacto comercial con la Unión Europea y el inicio de negociaciones formales con Japón.
Uno de los focos de conflicto es la inquietud de la diplomacia brasileña respecto a la eliminación de aranceles para más de 1.600 productos estadounidenses dispuesta por el Gobierno argentino en febrero. La postura de Brasil sostiene que cualquier alianza estratégica con Estados Unidos debe compatibilizarse con la política arancelaria común del Mercosur.
El mismo lunes, Milei recibirá en Buenos Aires al senador brasileño Flavio Bolsonaro, principal figura de la oposición a Lula da Silva de cara a las elecciones presidenciales de octubre, lo que consolida un escenario de confrontación bilateral explícita.
Otro eje de tensión es la formalización del pedido de adhesión de Argentina al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, una gestión impulsada por la Cancillería. Especialistas en comercio internacional interpretan el anuncio brasileño de negociar un acuerdo entre el Mercosur y Japón como una maniobra táctica destinada a restarle atractivo al ingreso individual argentino y uruguayo en el pacto transpacífico.
En paralelo, la situación institucional de Venezuela opera como factor de tensión. Aunque Brasil, Colombia y sectores del Gobierno paraguayo manifestaron predisposición para rediscutir el reingreso de Venezuela, la delegación argentina mantiene la decisión de ejercer su derecho a veto. Los argumentos técnicos de Buenos Aires se sustentan en la violación de la cláusula democrática de Ushuaia y en el incumplimiento de los protocolos normativos por parte de Caracas.
