La actriz recurrió a la Justicia tras amenazas y movimientos económicos irregulares que involucraron a una amiga de su hijo y a la madre de esta. El caso concluyó en mediación con reconocimiento de delitos.
Juan Otero, hijo de la actriz Florencia Peña, atravesó una situación personal que derivó en una causa judicial por presunta extorsión. Los hechos se remontan a cuatro años atrás, cuando Otero tenía 14 años y vivía en un barrio privado de Pilar. Según lo relatado por el panelista Pepe Ochoa en el programa LAM (América TV), a partir de una conversación con la actriz, el episodio continúa siendo difícil de procesar para el joven.
La relación con una vecina del country, identificada como Candela, de entre 17 y 18 años, derivó en una serie de situaciones que llamaron la atención de Peña. Primero, la actriz advirtió la faltante de objetos en su vivienda y luego detectó consumos no reconocidos en su tarjeta de crédito, vinculados a una misma aplicación. Al consultar a sus hijos, estos negaron haber realizado esas compras. Peña desconoció los gastos, pero los consumos continuaron e incluso se duplicaron, según Ochoa.
El adolescente rompió el silencio y contó que Candela y su madre lo tenían amenazado y extorsionado, y que le pedían dinero para no difundir una situación ante los medios. La actriz habló con la mujer señalada, quien negó las acusaciones. Luego recurrió a la Justicia. Según Ochoa, las amenazas eran en persona y no había una prueba concreta al inicio, lo que dificultó la causa penal. «Lo tuvieron cuatro meses a Juan extorsionado», detalló.
En paralelo, comenzaron a aparecer mensajes dirigidos a Peña desde una cuenta que la extorsionaba. La investigación judicial permitió rastrear el origen de los mensajes: el usuario tenía el IP en la casa de la familia señalada. Se realizaron allanamientos, se secuestraron teléfonos y computadoras, y de allí se extrajeron las pruebas que dieron inicio a la causa penal.
Las partes llegaron a una instancia de mediación en la que los involucrados reconocieron los delitos para evitar un juicio oral por presuntas estafas, amenazas y extorsión. Según la información difundida, la madre de Candela recibió una condena, mientras que el padre de la joven no habría estado al tanto de lo ocurrido. Ochoa señaló que la situación dejó consecuencias en Otero: «Para Juan es un tema sensible, sigue sin superarlo. Fue también una estafa emocional. Le pedían cada cuatro días 500 dólares».
