Franco Bartolacci calificó como una provocación la intimación del Ministerio de Capital Humano y exigió cumplir con la ley de financiamiento aprobada por el Congreso.
En medio del conflicto por el financiamiento de la educación pública, el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, respondió al Gobierno nacional tras la intimación enviada por el Ministerio de Capital Humano, que exige a las facultades garantizar el dictado de clases durante los días de paro.
Bartolacci, también titular del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), calificó el requerimiento como una provocación y le pidió al gobierno de Javier Milei que cumpla con la ley de financiamiento confirmada por el Congreso. Además, detalló la crítica situación salarial que atraviesan los trabajadores del sector.
La polémica se encendió luego de que la Subsecretaría de Políticas Universitarias enviara una nota formal a los rectores de todo el país pidiendo informes sobre los planes de contingencia para asegurar la regularidad de los estudiantes afectados por las huelgas. En diálogo con el programa Radiópolis (Radio 2), Bartolacci confirmó que responderán formalmente al requerimiento, pero cuestionó las intenciones de la administración central.
“Le sugiero al gobierno que abandone la provocación sistemática y se aboque a resolver el problema que además es de su responsabilidad, empezando por cumplir la ley que hace más de 180 días que fue aprobada”, expresó el rector. También denunció el desfinanciamiento sostenido del sistema educativo superior: “Las transferencias al sistema universitario del 2023 a la fecha cayeron un 45,6%. Estamos en el punto de inversión más bajo de la historia, el 0,4% del PBI”.
Bartolacci cuestionó el mecanismo de presión oficial: “Es bastante insólito y algo perverso transferir la mitad de los recursos e intimar a que cuentes si todo está funcionando como si nada hubiese pasado”. Frente a las versiones del Gobierno que indicaban que los docentes que no adherían a las medidas de fuerza no podían trabajar, el rector desmintió las trabas y aseguró que los profesores tienen libertad absoluta para hacerlo.
El titular de la UNR hizo hincapié en la urgencia económica que motiva los reclamos. Según precisó, más del 60% de la docencia en universidades públicas percibe ingresos mensuales inferiores a los 600 mil pesos. “Algo más de 150 mil pesos cobran los docentes en su tramo inicial. Pasa algo similar en el tramo inicial con el personal no docente que está alrededor de los 650 mil pesos por mes”, remarcó, aclarando que no piden privilegios, sino ingresos dignos.
